martes, 27 de octubre de 2009

cuando lo conocí, parecía una persona normal. hablamos un rato y pensé, qué lástima que salgo con alguien más, peeero claro que en ese momento pensaba que el otro tipo valía más la pena 8al final niguno de los dos la valió).

en fin, hablamos de tonterías, que si los datos basura que las personas acumulan en su cabeza, que sí los noventas, en fin, puras tonterías y puras ideas inconexas...

no pensé en verte otra vez. pero no fue así. estabas en una fiesta. yet again. con unos pantalones muy graciosos, un corte que jamás había visto en una persona de tu edad. una chamarra enorme.

y bueno de camino al coche, otra vez platicamos puras tonterías, pero ahora sí me puse nerviosa. porque yo sabía que tú querías que yo fuera. y ya no tenía yo ligue en el momento, y pensé, why not?


me dio risa tu actitud. íbamos a ir a otro lugar después de esa fiesta y me dijiste: si quieres que le caiga, mándame un mensaje. pensé, este tipo es muy seguro para traer esos pantalones.

en fin, mande el mensaje y nada.

después fuímos con unos amigos tuyos a un bar. apareciste como de la nada, te la paste la noche interrogándome. eso también me dio risa. continué el soliloquio.


después fuímos a un after hediondo. toda la noche me elogiaste sin sentido, pero yo me sentía bastante satisfecha. fuímos a mi casa. hablamos hasta despues de las 10 de la mañana, de nada en particular. notaste todas las cosas extrañas que pudiste observar en mí, mis leggins cortados con tijeras, mis cejas disparejas, las sombras de colores diferentes, la luz y el desastre de mi cuarto. y yo me sentía fascinada por una persona tan compleja, tan interesante, tan observadora, y sobre todo (el ego), tan concentrada en mí.

y bueno después de eso te corrí de mi casa. sentí que querías acostarte conmigo y no me dieron ganas. y te fuiste enviando mensajes para informarme que aún estabas en la puerta, esperando que te dejara entrar de nuevo. sentí miedo y cerré. quedamos en salir.

pasaron los días con mensajes cursis y elaborados. y yo estaba feliz de pensar que podríamos empezar algo. error.


y bueno, de ahí pasaron las excusas para nunca verme. yo te llamé algunas veces y siempre tenías algo que hacer.

pasaron los meses y te encontré en otra fiesta. ni siquiera te miré. y me dijiste, sé que estás enojada, pero creeme, ahí aún no lo estaba. y hablamos casi nada. quería besarte pero pensé, por qué este imbécil no da el primer paso. y te llevamos a tu casa. y no pasó nada. un comentario desatinado sobre qué harías cuando te llamara, te dije muy claro, ya borré tus números y nunca te voy a llamar. no lo sostuve.

pasaron 9 meses. y de la nada un día apareciste de nuevo, después de haberte cogido por meses a una vieja que mandaste al dick en cuanto te pidió que las cosas fueran serias.


y así, de la nada, otra vez los mensajes, pero ahora sí, me llamaste para invitarme a cenar, pero yo siempre en la oficina. y bueno un sábado por fin salimos. la primera cita fue en el chopo. me puse feliz por conocer. comimos cualquier cosa, vimos una peli, y aunque yo sabía que no debía, me acosté contigo.

y después empezaron las citas lindas, a lugares lindos también. y todo iba bien hasta que derepente decidiste que ya no tenía importancia.

y me frustré. me cansé. y tú insistías que no era nada personal, que no querías abrirme, qué sólo estabas pasando por un momento incierto y puras pendejadas. te boté.

y volviste a aparecer, con excusas idiotas pero yo acepté porque creo que te quiero. a pesar de tus idioteces. y todo volvió a ser como antes, hasta que llegamos a la parte de la historia donde tú te vuelves a desaparecer.

y ahora no sé que voy a hacer, porque te haz comportado como un completo idiota. y te preguntó si lo que quieres es dejarme y me dices que no, insistiendo, pero sé que será bajo estas condiciones de mierda, y no quiero.


pero hoy te extrañé.

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